José M. Romero (Laboratorios Sénor)
Artículo publicado en Tocado
(Junio 2004)

El director de Laboratorios Sénor, firma que tiene en el mercado distintas marcas: Tricoderma, Tricocare, Tiens y Cabes'system, nos instruye y aconseja en este artículo sobre cómo proteger correctamente el cabello de los agentes que más le perjudican en verano.

Lector, creo que podemos estar de acuerdo en que últimamente se dramatizan demasiado las noticias relacionadas con los peligros derivados de tomar el sol. Primero fueron los graves problemas para la piel, eritema, etc. y ahora para el cabello, deshidratación, problemas de estructura y pérdida de color y de elasticidad provocados por los rayos ultravioletas, etc.

De alguna manera, una parte importante de esta tragedia está alimentada desde el propio sector cosmético. Año tras año, la aparición de más y más Líneas de Protección Solar, tratando legalmente de ganar más cota de mercado, vuelcan en el consumidor final toda la serie de calamidades que se les ocurre sobre los efectos perniciosos del sol. Es lógico. Para eso son líneas solares. ''Dramatiza, que algo queda'' parece ser la consigna. Daños, todo daños solares para el cabello del consumidor. Vamos, que si hacemos caso literal de todos los peligros que conlleva ir de vacaciones a la playa y de todos los consejos ''imprescindibles'' para el cuidado de nuestro pelo, o una de dos, o añadimos un carro para llevar los productos que necesitamos para defendernos de las agresiones externas, o no vamos.

Por el contrario, el sol ''bien consumido'' puede ser muy beneficioso: Aumenta niveles de la vitamina D que usa nuestro organismo para fabricar el calcio esencial en el desarrollo de dientes y huesos y nos protege de las enfermedades coronarias. Para la soriasis, el vitiligo, alergias cutáneas, alopecia areata, acné, el sol es único. A todas estas bondades hay que añadirles los beneficios que ahora descubren los investigadores, para la salud mental y física en general y la disminución de las depresiones y los suicidios, además de favorecer la producción de hormonas sexuales. ¿Quieren ustedes más?

Es cierto que nos pasamos a la hora de tomar el sol. Ya sea por el escaso tiempo que tenemos de vacaciones, por ignorancia, negligencia o por que deseamos un moreno vertiginoso y penetrante, saltamos de tapados a destapados y hacemos de la playa, más que un lugar para estar unas horas, una acampada para todo el día. A veces sin sombrilla, a pleno pecho, a extensa espalda, sin la protección adecuada, horas y horas tumbados al sol hasta lograr el moreno más negro del entorno. ¡Qué pasada!

Ése abuso a la hora de tomar el sol, sí que tiene efectos muy nocivos para la piel y, en menor proporción, para el cabello. Pero eso no nos permite satanizar su contacto. Sobre todo cuando existen otros elementos coadyuvantes mucho más lesivos para el pelo, por ejemplo, las sales, el cloro contenidos en el agua marina, el Ph del agua, etc. sin olvidar nuestros incorrectos hábitos y maneras de vivir y entender la playa

Salinidad. Clorinidad. PH Alcalino.

Un litro de agua marina de nuestras playas contiene una media de 36/38 grs. de sales disueltas. De ellas, el 80 % - 28/30 grs.- son de cloro y de sodio, en forma de cloruro sódico (sal común), el resto son carbonatos y sulfatos.

Por otro lado, el Ph alcalino del agua marina oscila entre el 7,5 y el 8,4. Teniendo en cuenta la sensibilidad de nuestro cabello al entorno alcalino, (todos conocemos que, en un medio alcalino, el cabello abre su cutícula) con cada baño favorecemos la retención de agua, ya que un Ph alcalino de 8, hace que el cabello, literalmente, se ''infle'' de agua marina: ¿Cuánta puede retener nuestro cabello en cada baño? ¿Cuánta sal quedará en nuestro pelo cuando ésta se evapore? ¿Cuáles no serán sus dañinos efectos?

Algunos consejos prácticos para antes, durante y después de la playa

  • Unas semanas antes de ir a la playa para unas prolongadas vacaciones, es conveniente realizar a nuestros clientes periódicos servicios de Hidratación. Todos sabemos que un cabello bien hidratado es un cabello más elástico, más resistente al desgaste, a la rotura. Este servicio lo puede hacer también nuestra cliente en su casa si le proporcionamos los productos adecuados, es decir, 4 FUNCIONES VERANO y una crema ácida.

  • Los cabellos teñidos que no quieran perder su color (ya hemos dicho que los rayos ultravioletas ''decoloran'' -aclaran el tono) pueden teñirse con colores más oscuros para compensar los cambios. En unos días, el color final será el mismo.

  • Cortar las puntas de los cabellos (las zonas más antiguas y gastadas de nuestro pelo) dificulta los enredones y por tanto las roturas en la estructura.

  • Tomar el sol civilizadamente Recordemos que una piel ''mal bronceada'' es una piel agredida. Si abusas, si te pasas, si te equivocas, la víctima y el verdugo eres tú mismo, no el sol. Los excesos se pagan.

  • Lavar el cabello con agua dulce después de cada baño o como mínimo retirar el agua marina con una toalla. No sufriremos los desastrosos efectos de los microcristales de sal marina.

  • Aplicar a continuación 4 FUNCIONES VERANO para que reestructure, hidrate y proteja nuestro cabello hasta el nuevo baño.

  • De vuelta de la playa, lavar nuestro cabello con abundante agua tibia para eliminar restos de arena sales, etc.

  • Imprescindible: Usar en el acabado 4 FUNCIONES VERANO que reestructure y rehidrate el cabello y que, además, aporte la fijación personal en función del estilo.

  • Realizar una Hidratación con 4 FUNCIONES VERANO cada dos, tres días de playa.
    (Según consejo profesional)

  • De vuelta a casa, cortar puntas y seguir haciendo unas Hidrataciones de choque con
    4 FUNCIONES VERANO y crema ácida.

Por último y con toda la humildad, para desdramatizar y también para llamar la atención de todo el proceso productivo que actúa en torno a las Líneas Solares (a quienes pediría revisasen sus argumentos ''solares'', conceptos y formas) quiero levantar una lanza por el sol, nuestro astro rey y clavarla sobre estos otros nefastos elementos ya descritos. No es tanto cuestión de sol, sino de sal. No es tanto cuestión de protección solar, como de inteligencia a la hora de ser consumidores de sol, de playas o piscinas. Nunca el ser humano ha tenido en su mano tanta información y tanto potencial cuidado. Sólo falta aprender a usarlos bien. El sol, en sí mismo, es una bendición. Disfrútalo ¡Felices vacaciones!

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